Primeros mordiscos y arañazos

Junio 16, 2019

Siempre cuando se obtiene a un nuevo gatito en la familia, hay que pensar que tiene necesidades y características particulares. Una de las características más marcadas en los gatos y gatitos es la de arañar y morder, ya sea muebles, alfombras, cajas, camas, puertas o lo que ellos sientan necesarios.

Primero, debemos saber que tendrán la necesidad de arañar o de morder. Estas necesidades responden a la conducta normal de mantener afiladas sus uñas, aunque también es indicativo de que están marcando su territorio y que en ese lugar se sienten en paz. Otro signo de que arañen también puede ser por ansiedad.

El instinto de morder viene interiorizado en los gatos ya que así aprenden a defenderse y a cazar. Desde que los gatos son pequeños hay que enseñarles que los lugares indicados para arañar son los rascadores o juguetes y no los muebles. Los rascadores son juguetes exclusivos de gatos, especiales para que ellos afilen sus uñas en las diferentes partes de la casa. Además de ayudar a afilar las uñas también sirven para que el gatito elimine su estrés y calme su ansiedad.

Generalmente, se debe esperar un tiempo para que el gatito se acostumbre al rascador. Hay diversos tipos de rascadores que se puede obtener en el mercado, ya sea rascadores tipo árboles, columnas con diferentes pisos, tablas forradas o barriles.  

Al elegir un rascador, se debe pensar en la ubicación que se le dará; la mejor ubicación es donde el gatito se encuentre a gusto dentro de la casa, un buen lugar  puede ser cerca de algún ventanal o ventana para que pueda descansar y tomar su baño de sol.  

Cabe destacar que los rascadores no solo se tienen que ser comprados, si no que se pueden fabricar sin problemas. Se utiliza palo o una tabla y se forra con una tela gruesa o con paja especial para este tipo de trabajos. Otra característica de nuestros gatitos es jugar con lo que se mueva o con lo que a ellos les llame la atención. Hay muchos dueños que comienzan a jugar con sus gatitos, utilizando sus manos para contestar los arañazos y mordiscos que los gatos generan con sus garritas y colmillos. Este tipo de juegos no es recomendable ya que, cuando el gatito sea más grande tomará las manos de los dueños como un juguete más y el pequeño rasguño o mordida que daba cuando era gatito, después puede llegar a ser una gran herida con mucho dolor, que te puede necesitar una atención medica e incluso llegar a transmitir enfermedades. Por eso hay que preferir que jueguen con juguetes diseñados especialmente para ellos y no con nuestras manos. Lo recomendable en estos casos darle diferentes tipos de juguetes. Hay varios en el mercado como ratoncitos o cordeles que bastan para que pasen largos momentos de juego.  

Si después de haber tomado todas las recomendaciones anteriores, aún persiste el arañazo de los  muebles o sigue mordiendo donde antes no lo hacía o te ataca sin previo aviso, puede ser indicativo de que el gato pueda estar pasando por algún episodio de estrés o tiene demasiada ansiedad. Es recomendable que dedique tiempo para jugar con el gatito y ofrecer recompensas para reforzar las actitudes positivas. Si a pesar de dar el tiempo e intentar mantener al gatito a gusto, este sigue con un comportamiento inadecuado puede ser necesario recurrir a un etólogo, que es el médico veterinario dedicado al comportamiento animal.    

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